martes, 10 de diciembre de 2013

Carisma

Nuestra Congregación de Hermanas Salesianas del Sagrado Corazón de Jesús, es consciente de haber nacido en la Iglesia como una comunidad convocada y consagrada bajo la acción del Espíritu Santo y por mediación de M. Piedad de la Cruz.
Ella nos transmitió su peculiar experiencia  carismática, el amor del Padre Providente manifestado en el Corazón misericordioso de Jesús abierto en los brazos de la Cruz:
Corazón manso y humilde que abandonado a los designios del Dios y obediente a la misión encomendada se anonadó sirviendo a los intereses del Reino.
Corazón misericordioso que sintió compasión de las gentes que estaban como ovejas sin pastor, y que se hizo presente particularmente entre los más pobres, sencillos y abandonados.
Corazón ultrajado, y abierto en los brazos de la Cruz que invita a negarse a sí mismo, a tomar cada día la Cruz y a seguirla, y que, como Maestro, enseña a amar, a perdonar a los enemigos y a ponerse en las manos del Padre Providente.
Corazón eucarístico, prisionero amoroso en el Sagrario que quiso permanecer todos los días entre los creyentes hasta la consumación de los tiempos.
Corazón de Hijo, que quiso asociar a María a su obra de salvación, como Madre de Misericordia y abogada de los pobres y pecadores.

Esta experiencia marcó el ser y la misión de nuestra Fundadora. M. Piedad, nos ha introducido en su peculiar comprensión y vivencia existencial del amor del Padre Providente manifestado en el Corazón Misericordioso de Jesús. Su experiencia carismática es para nosotras fuente de inspiración y de vida espiritual, así como estilo de vida comunitaria en la Iglesia...